El desafío era concreto: ¿cómo llevamos más gente al shopping en una fecha saturada como Navidad?
La respuesta no fue hacer “posteos navideños”. Fue diseñar una campaña 360 con impacto offline y amplificación digital.
Partimos de un insight local: Juli Poggio es del barrio. Hay cercanía real, no forzada. La campaña tenía que sentirse propia.
Diseñamos una acción en el shopping basada en un juego: los participantes debían adivinar a quién pertenecían ciertos objetos. Juli fue parte central de la experiencia, generando contenido orgánico, interacción y cercanía.
Pero la clave no fue solo la acción en sí.
El clip principal se produjo con lógica de distribución desde el inicio:
- Se subió a redes como pieza hero.
- Se pautó estratégicamente en Meta y Google.
- Se amplificó durante el período comercial clave.
No fue una influencer visitando un shopping. Fue una campaña diseñada para integrar experiencia física, contenido y performance.

